LA JUSTICIA Y SU APORTE AL DESARROLLO DEL CARÁCTER

“No es justo pedirles a los demás lo que no estás dispuesto a hacer tú mismo”.

Eleanor Roosevelt

Se debe tener en cuenta que el concepto de justicia puede ser difícil de entender para los niños y adolescentes. A veces es más fácil señalar algo que es injusto que algo que es justo. Por ejemplo, es muy común que niños y adolescentes se comparen con sus hermanos, amigos o que en ocasiones se sientan celosos.

El proceso de ayudar al desarrollo del buen carácter de un hijo involucra tiempo y esfuerzos, mismos que se verán recompensados ​​con la satisfacción de ver a un hijo con un carácter fuerte y la capacidad de hacer lo que sabe que es correcto.

Character Counts pilares
Si bien el programa de Character Counts que implementa la Unidad Educativa Vigotsky junto a miles de colegios de todo el mundo, trabaja fuertemente en pilares como la justicia, sin el refuerzo y ejemplo de los padres, resulta una tarea muy difícil de completarse.

Existen diferentes formas de practicar la justicia y los padres deben ser los primeros en ponerlas en práctica, de modo que sus hijos tengan ese modelo adecuado de actuación. Entre ellas están:

  • Encontrar la manera de compartir y turnarse.
  • Preguntar a la gente que se puede hacer para que las cosas sean más justas.
  • Incluir a todos en juegos y actividades, sin dejar fuera a nadie.
  • Respetar las diferencias de las personas y tratar a todos por igual.
  • Escuchar atentamente los puntos de vista de los demás.
  • Aceptar las consecuencias de los actos.
  • Seguir las reglas.
  • Tomar decisiones sin favoritismos.
  • No culpar a los demás sin tener clara la situación.

Las conductas mencionadas deben ser modeladas y elogiadas una vez que niños y adolescentes las pongan en práctica, de esa manera ellos continuarán repitiéndolas y se sentirán muy bien consigo mismos por hacer lo correcto.

Algo más a tomar en cuenta es que cuando niños y adolescentes se quejen de que algo no es justo, la mejor opción es escuchar sus motivos, sentimientos y darlos por válidos, dejando de lado la respuesta tan común de que la vida no es justa para nadie. Los hijos necesitan ser escuchados y, a su vez, precisan de explicaciones lógicas y respuestas a sus preguntas, incluso de esa guía que les permitirá llegar a identificar cómo hacer las cosas más justas.

Estamos seguros que con esta guía, el trabajo conjunto de escuela y familia, formaremos ciudadanos justos en el futuro.

¡Depende de todos nosotros!

Fuente: Madison Elementary School – Kimberly Pappas (School Counselor)